Recibí sus notas por e-mail. Suscribite!

sábado, 11 de marzo de 2017

HAGÁMONOS ALGUNAS PREGUNTAS SOBRE NUESTRA HISTORIA



 Nos gusta endiosar personas, crear nuestro propio mito artúrico, mas, ¿es real nuestro mito? 
Para tratar de entender nuestra historia, necesito algunas respuestas. ¿Acaso alguien puede explicar como un oficial palentino de tonada andaluza y juramentado al rey, viaja a Londres y de ahí se viene a América a dividir el continente en un buque fletado por el antiguo y reciente invasor a Buenos Aires? Cuando Beresford está en España y habiendo sido partícipe de una de las derrotas inglesas en Buenos Aires en 1806, informa al Foreign Office: "Tengo un español nacido en América para nuestros planes". Hablaba de San Martín. Este llega en una fragata inglesa a Buenos Aires, es decir en un buque pagado por la patronal, donde es recibido por Julián Alvarez, Gran Maestre de la Logia Independencia de Buenos Aires en 1812, recibió al general José de San Martín a su llegada desde Europa con el resto de los integrantes de la Logia Lautaro, a la que se incorporó. Este masón, Alvarez, no solo trabajó por la secesión del Río de la Plata de España, sino que apoyó al gobierno del Imperio del Brasil sobre la llamada Provincia Cisplatina en la Banda Oriental y ejerció algunos cargos públicos durante el gobierno de Carlos Federico Lecor. Cuando ésta se separó del Brasil y de la Argentina, como Estado Oriental del Uruguay, fue miembro del Congreso constituyente del nuevo país por San José de Mayo, en 1830. A este Álvarez le gustaba dividir; nunca pensar en grande. San Martín tiene un matrimonio por conveniencia en Buenos Aires con la hija de un comerciante relacionado con los ingleses, en el cual ni el ni su esposa fueron felices y donde hubo infidelidades de ambos. Luego de dejar al Perú empobrecido, con una economía que perdió los mercados asiáticos y se redujo a la decimoquinta parte, con enfrentamientos internos y persecución a la Iglesia, endeudado con la banca londinense y tras ofrecerle la minería peruana y la corona del Perú a los ingleses (con lo cual la soberanía peruana se esfumaba), se vuelve a Europa. Es decir, no actuó como un conductor político del pueblo que decía liberar, sino como un militar que recibió una misión y cumplida esta, se retira. La economía peruana, potoseña, paraguaya y argentina, quedan desconectadas entre sí y se pierde nuestro predominio monetario y comercial en Asia, en beneficio de la libra y del comercio británico. Perú funcionaba con clara independencia económica y jamás había pedido una independencia; esta les vino en una flota inglesa. Y así perdió su conexión con Manila, capital de Filipinas y nuestra puerta a los mercados orientales. En Francia, a San Martín las autoridades no lo dejan quedarse por considerarlo sospechoso y viaja a Londres y de ahí a Banff, Escocia, donde es condecorado como Caballero de Banff, orden a la que pertenecían todos los ingleses que conspiraron contra la unidad hispánica. Allí le entregan un diploma firmado por toda la dirigencia británica, uno de los firmantes su amigo William Parish, el mismo que ''casualmente'' presenció el combate de San Lorenzo. ''Comerciante'' de etiqueta, en realidad agente del Foreign Office y representante de la banca Baring Brothers. Más tarde sirve a los planes ingleses en Flandes para separar los Países Bajos y crear el estado tapón de Bélgica y después se retira. Termina jubilado, trabajando para el banquero más rico de Europa en un chateau frente al Paso de Calais con vista a las costas inglesas, por si debía zarpar rápido. Ese banquero, Alejandro Aguado, Marqués de las Marismas, era converso del judaísmo sefardí portugués (Fuente: Dr. Mario Cohen, presidente del Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí), masón, traidor al rey y compañero de San Martín en la logia gaditana ("Los enemigos de San Martín" de Francisco Hipólito Uzal). El Marqués de las Marismas de Guadalquivir era el que llevaba los dineros de los franceses en Andalucía, una vez que se instalaron allí, antes de ser echados por los españoles. De mil pinturas que robaron los franceses (para un supuesto museo de Napoleón) él se quedó con varias obras importantes. Una de ellas, "El Descendimiento" de Pedro de Campaña, que está expuesto en el museo Fabré de Montpellier y que fué robado de la Iglesia de Santa María de Gracia de Sevilla. Un traidor masón de lo más taimado y ladrón. San Martín se convirtió en su albacea. No digo que supiera que eran obras robadas, tal vez incluso intentó devolverlas, pero fue el albacea de estas obras. "Argentina nos debe su independencia y tenemos experiencia en manejarla" dijo Winston Churchill, en las negociaciones con Stalin y Truman al final de la guerra. Y parece que fue así.
La Patria no son los gobernantes, sino la Tierra, la gente y no se puede fragmentar por el capricho de un puñado de comerciantes criollos. El resultado fue la pérdida de la identidad y el empobrecimiento continental. No tenemos peso en la decisiones mundiales y sin eso, no hay soberanía, sino sujetarse como se pueda a los vaivenes internacionales. "La conducta de los de Buenos Aires con la Madre Patria, en la que se halla postrada debido al atroz usurpador Bonaparte, es igual a la de un hijo que viendo a su padre enfermo, pero de un mal del que probablemente se salvaría, lo asesina en la cama para heredarlo", así hablaba nuestro Cid Campeador rioplatense, don Santiago de Liniers en 1810.
El hispano-holandés amigo de San Martín que lideró la independencia de Bélgica, Juan Van Halen y Sartí, era un español de origen flamenco.
Y además, estaba a favor de José I, por lo tanto era doblemente traidor.
Y apoyaba a los liberales portugueses y a los decembristas rusos, aquellos liberales que atacaban al zar
No digo que San Martín fuese masón, a pesar de todas las sospechas, pero todos los amigos de San Martín eran importantes liberales/masones y el mismo se llevó muy mal con el clero. Y según afirman quienes estudiaron la Misión Muzzi del Vaticano a Sudamérica, los enviados de la Santa Sede se habrían entendido con saludos masónicos con los revolucionarios. Estos diseñaron la política europea y mundial. En esas políticas es que nosotros quedamos inmersos. Los demás revolucionarios americanos eran masones o sacerdotes apóstatas que quisieron producir iglesias cismáticas americanas para acabar con la identidad de todo un continente. Y entre todos nos balcanizaron y nos hicieron perder nuestro predominio comercial en el Pacífico, que se lo quedaron justamente y no inocentemente, los ingleses. Es tal la necrosis espiritual que sufre nuestro país que, habiendo tantas mujeres argentinas brillantes y dedicadas; las mayores gestas que encuentran otras mujeres de alma revolucionaria en estos días son, atacar iglesias, odiar a los hombres y desnudarse en público. ¡Que no nos ataquen en el sur, porque cualquier ejército entra caminando! Los virreynatos del Perú y del Río de la Plata eran parte del Imperio Español, que tenía una diversidad de reinos, intendencias y pueblos. Tomando los mitos liberales revolucionarios, comenzó la usurpación de ambos reinos, el andino y el platense por parte de las repúblicas del Perú y de Argentina. Y aunque muchos trataron de darle un buen sentido, al final el error liberal se impuso. Hoy el resultado es un conjunto de repúblicas empobrecidas, endeudadas por generaciones, ultra centralistas e indigenistas.
La consecuencia lógica de la independencia fue la destrucción de la cultura católica hispano criolla, que era la cultura por antonomasia de nuestro continente. Los criollos sin su cultura no son más que malos imitadores de las culturas de otros, seudo indios, seudo europeos o lo que le venga a la mano. Se rechazó todo lo que somos y se pretendió comenzar de cero lo que ya no se podía volver a comenzar. Los indios de América siguieron luchando por el rey y por la religión hasta 1834 en que debieron arriar por última vez las aspas de Borgoña en la isla de Chiloé, al sur de Chile, en varios rincones peruanos y en Pasto, Colombia. Con la independencia perderían todas sus tierras comunales, que hoy generan un indigenismo de otro tipo, justamente pro inglés. Morían en la guerra al grito de ¡Viva el rey! Los revolucionarios permitieron que el imperio se desgaje desde California hasta la Antártida. Y llevamos dos siglos de retraso y sin peso alguno en las decisiones mundiales. Nuestra historia es una manipulación de contra inteligencia, donde lo bueno parece malo y lo que nos perjudicó parece bueno. Aunque no se vean sus frutos. Si no vemos el panorama completo, nos quedamos en nuestra pequeña historia local y si tal o cual personaje tenía o no la fichita de afiliación a la logia. Se ensalza a quienes nos balcanizaron pero se critica sin piedad a los gobernantes que pretendieron restaurar la unidad hispánica. Si no vemos la realidad, nos mantendremos encaprichados con teorías que se destrozan ante los acontecimientos sucedidos en estos dos siglos. Y no podremos salir de la caverna que solo nos muestra sombras que no reflejan la verdad. Veamos claramente y sin velos en los ojos, para cumplir nuestro destino, el que Dios quiere para nosotros en la historia universal.

lunes, 19 de septiembre de 2016

LA BANDERA, ¿SÍMBOLO DE INDEPENDENCIA O DE BALCANIZACIÓN Y DOMINIO?


Por Patricio Lons

Una pregunta sobre la enseña nacional que me estoy haciendo en estos días de tantas conmemoraciones en medio de eternas frustraciones argentinas, con prudencia y respeto por todo lo que hemos sangrado en Malvinas en 1982 y en la Operación Independencia en Tucumán bajo el manto de nuestros colores, pero que no puedo evitarla si quiero entender lo que nos ha pasado en estos doscientos años de calamidades sin destino. Los símbolos son importantes para determinar territorios, estados y culturas. Por eso les pregunto como una inquietud personal, mis estimados lectores, ¿no creen que los ingleses celebraron en sus ánimos internos la nueva bandera de Manuel Belgrano en 1812?, dado que la anterior, la borgoñona de los Austrias que nos gobernaron en América, que todavía hoy portan el Regimiento 1 "Patricios", el estado de Chuquisaca en Bolivia, el puerto de Valdivia y el archipiélago de Chiloé en Chile y los estados de Alabama y Florida en los Estados Unidos, los había derrotado cientos y cientos de veces en las Indias y en Europa durante los dos siglos anteriores. La borgoñona, más conocida como Aspas de Borgoña, había resultado invencible; nuestros enemigos no pudieron contra ella. Y era una bandera muy querida por nuestros pueblos. Posiblemente el sentido de sus victorias esté en el significado de la cruz de San Andrés que la adorna. Este apóstol murió crucificado en Patras, antigua Grecia, sobre una cruz con forma de equis y allí estuvo padeciendo durante tres días, los cuales aprovechó para predicar e instruir en la religión a todos los que se le acercaban. Mientras agonizaba, no cesaba de transmitir el Evangelio. Allí radicó la victoria del santo que perdura hasta hoy, pues Grecia se mantuvo cristiana.
Me planteo que los ingleses tal vez la festejaron, porque a partir de ella hubo una bandera rival contra España en América, levantada por españoles americanos que luchaban contra otros españoles americanos. Ambos creían en lo mismo, que peleaban por su rey. Una creencia que impulsó una guerra civil donde a aquellos, a los británicos les salió todo redondo; se lograron los propósitos ingleses. Dividirnos en múltiples estados, aunque compartiésemos tierra, rey, moneda, administración, fondos situados, comercio interno y asiático, rutas navegables, caminos, defensa, leyes, universidades, lengua y religión para, al dividirnos, poder manejarnos mejor al perder todos esos elementos de unión. A partir de nuestra bandera, salió la misma idea de crear banderas en toda América y ese símbolo disparó la balcanización, pues ni siquiera fue una enseña para toda Hispanoamérica, solo para el Río de la Plata. Entonces cada territorio que pretendía convertirse en un nuevo estado hizo la suya, la mayoría sin gran valor vexilológico. Incluso, las centroamericanas, son copias de la argentina. Nuestra bandera es hermosa y simboliza por lo que luchamos en 1982 y en la Conquista del Desierto y unificó a criollos con inmigrantes, lo que digo y me pregunto, es sobre un momento político al comienzo de nuestra historia.  Las cartas luego quedaron echadas.
Recuerdo que el rey Jorge III de Inglaterra le regaló un reloj al general Manuel Belgrano, aquel con el que le pagó los cuidados de su salud en sus últimos momentos de vida a su médico personal, el dr. Redhead, un escocés que operaba como agente británico en el norte argentino. Junto a San Martín también actuaba otro médico inglés como espía a favor de Gran Bretaña, el famoso dr. James Paroissien.  La bandera, e incluso el proyecto de monarquía incaica favorecían a Inglaterra, aunque Belgrano en su inocencia política no lo supiese. Nuestros próceres estaban cercados por agentes extranjeros y pecaron por ignorancia política. No entendieron que se gestaba a sus espaldas. Bastaba con que rompiésemos la unidad para que la banca de Londres viniese en "auxilio" a sepultarnos y a dominarnos financieramente; como al fin lo hicieron con el Tratado de comercio y navegación de 1825 que firmaron todos los nuevos estados americanos con Inglaterra. Y esa situación de postración financiera con un permanente endeudamiento, se mantiene hasta el día de hoy.
Manuel Belgrano estuvo en Londres con Rivadavia en 1814, curiosamente dos años después de crear la bandera argentina con los colores borbónicos, los colores de quien el consideraba su rey, cuando fueron a Europa a buscar un príncipe europeo para que reinara en América y como opción, a pedirle a Carlos IV°, lo que podemos leer en las "Súplicas de Belgrano y Rivadavia como vasallos de S.M.C. el rey Carlos IV°"; para que intercediera ante Fernando VII° y este nos permitiera poder volver a la unidad con España. Belgrano veía que se había abierto una caja de Pandora con todos sus males desparramándose en América, que todavía sigue abierta hasta nuestros días y que mantiene al continente empobrecido, con gobiernos que van de un extremo al otro, en un péndulo que nunca presenta soluciones. Pero el rey emérito residente en Roma los sacó carpiendo, pues es posible que Carlos IV° supiese que Bernardino Rivadavia tenía instrucciones secretas del Directorio para conseguir un príncipe europeo e independizar a las Indias. O tal vez por torpezas reales de Carlos IV° y de Fernando VII°. O por las intrigas de algún cabildante palaciego malintencionado. No es seguro. Quizás nos merecíamos nuestro destino. Probablemente no íbamos a poder evadirnos de la decadencia de occidente que ya se vislumbraba en Europa desde el 14 de julio de 1789. Es imposible escapar del abismo al abandonar la tradición. Cosa que lamentablemente sucedía en ambas orillas de la monarquía española.
 Lo que es concreto, es que con el derribo del imperio en América, se cayó el último katehón político, el último obstáculo contra el Mal de este mundo. Y hoy parece no haber potencia cristiana que pueda impedir el sombrío futuro que acecha a la humanidad. Hoy siento inquietud y preocupación al ver flamear las banderas indigenistas que portan un sentido secesionista para separar las Patagonias de Argentina y de Chile y convertirlas en un nuevo estado dependiente de Londres. Sería la continuación inglesa de balcanizarnos nuevamente y perder definitivamente nuestro sur, nuestras islas y nuestra Antártida y Mar Argentino. Y no digamos que esas cosas no ocurren; recordemos que la Unión Soviética, Yugoslavia y Sudán, al separarse, se convirtieron en veintiseis estados nuevos; la destrucción de las naciones, todavía ocurren. Primero se las carcomen por dentro, luego les cambian los símbolos y después ya nada es como era antes.
¿Habrán sentido nuestros pobladores americanos la misma inquietud a partir de 1812 al tener que enarbolar banderas distintas a la de Borgoña que siempre habían portado con orgullo y con honor? ¿Habrán visto que las nuevas nos separaban a unos de otros en nuevos estados? Si aquellas banderas nos dividieron, ¿es alocado tener la misma inquietud ante las ya numerosas banderas indigenistas?

  Pero tengo una esperanza, nuestra bandera azul y blanca ganó legitimidad al enfrentar al cíclope anglicano en 1982, ese monstruo que solo tiene un ojo para verse a sí mismo, haciéndole sentir que éramos bravos cachorros criollos y que todas las naciones de la hispanidad, incluyendo a España donde se anotaron millares de voluntarios civiles y militares para venir a pelear junto a nosotros, salieron en defensa nuestra mostrando las fibras vivientes de nuestro pasado común como imperio y las posibilidades de una fuerte unión para enfrentar todo poder extranjero en los acontecimientos por venir en este espeso siglo XXI. Si tomamos conciencia de nuestra civilización común y de nuestro lugar reservado en la historia, podremos enfrentar airosos los conflictos de los próximos tiempos. Y en ese momento y espacio, nuestras banderas americanas unidas y al amparo de las imperiales Aspas de Borgoña, como señal histórica de unidad entre nuestros pueblos hermanos, adquirirán todo su valor como definitivos símbolos de independencia. 

miércoles, 13 de enero de 2016

¿ SEPARADOS MEJOR QUE UNIDOS?


Miremos el bosque y no solo el árbol.  
A ver si se entiende de una buena vez, el separatismo indigenista y los problemas fabricados con estados vecinos. Todos nuestros problemas nacen cuando decidimos inventar nuestros países. Hasta que se inició nuestra secesión de España y con la posterior balcanización de nuestros reinos en nuevos estados entre 1810 y 1824 en la batalla de Ayacucho, nosotros éramos un solo país desde la Patagonia hasta más allá del actual México. Llegábamos hasta Nevada, Texas, California y la Florida y al oeste llegábamos hasta Filipinas con la misma moneda, el Real de a 8 que era la única moneda global, lo que produjo que las economías de India y China fuesen complementarias con la de Hispanoamérica entre los siglos XVI y XVIII. Tan fuerte era nuestra moneda que era la única aceptada en Asia y circuló en ella más allá de nuestras independencias y fue la base del yuan chino y del dólar norteamericano. Entre los primeros cuatro meses de 1825, los nuevos estados americanos firmaron un Tratado de comercio y navegación con Inglaterra, que comenzaba: "entre el gobierno de S.M.B y las Provincias Unidas y sus habitantes". Es decir, entre un gobierno firme, el de su majestad británica y una tierra con gente arriba, nunca se refieren a nuestros gobiernos como entidades legítimamente independientes y eso que ellos provocaron las seudoindependencias y trajeron en fragatas a nuestros seudolibertadores. 
Luego de ese período de gestación de países, perdimos el mercado de Asia, que se lo quedaron los ingleses y fabricamos nuevas monedas que no han parado de depreciarse en estos dos siglos, resultado de habernos dividido en varios estados sin posibilidades ni destino propio. Pasamos de ser parte del imperio más grande del mundo, a ser colonias encubiertas de la banca de Inglaterra. 
Y para entretenernos, nos fabricaron conflictos entre nosotros, donde siempre dirimía la corona inglesa. Nos hicieron pelear con España, bajo el pretexto de ser supuestamente sometidos para dividir nuestra grandeza. A Perú y Bolivia contra Chile por el salitre, a Bolivia con Paraguay por las disputas entre la Standard Petroleum y la Shell. A nosotros, a España, a Venezuela y a Guatemala, nos mantienen pedazos de nuestro territorio ocupados por fuerzas británicas y a pesar de eso, mantenemos desunidas nuestras fuerzas ante un país mucho más pequeño que la totalidad de la hispanidad. Incluso hubo una guerra entre Honduras y El Salvador tras un partido de fútbol, cosa impensable cuando éramos la mayor potencia terrestre. Y así ad infinitum, podemos ver los separatismos catalanes y vascos, que buscan destruir a la misma península. Y teniendo la misma lengua, origen y religión, nos seguimos peleando como chicos de colegio y como resultado de eso, carecemos de relevancia en el concierto mundial, pues nos dominan de a uno y en fila. Es la culpa que heredamos de nuestros mayores, pues ellos y nosotros abandonamos nuestra identidad y nuestro mandato histórico de llevar la civilización cristiana al mundo. Nuestra responsabilidad actual es corregir esta situación o perecer como estados pretendidamente libres que queremos ser.
Entonces, repito, ¿es mejor estar unidos o separados?

jueves, 3 de diciembre de 2015

¿QUE PASÓ REALMENTE EN TUCUMÁN EN 1816? por Patricio Lons

Nuestra independencia es algo curiosa, pues tuvimos una fecha anterior a mediados de 1815 en el llamado Congreso de Oriente, convocado por el general Artigas.  Las actas de este congreso se perdieron y las de la independencia de 1816 se perdieron en 1927. 

¿SABÍAS QUE CON ESPAÑA LLEGÓ LO PEOR A AMÉRICA?

Mi pensamiento de este 12 de octubre de 2015 en el Monumento a los españoles en Buenos Aires-Patricio Lons

¿SABÍAS QUE CON ESPAÑA LLEGÓ LO PEOR A AMÉRICA?

¡ Y claro que llegó lo peor!! LLegaron los que sabían construir catedrales, escuelas, colegios mayores y universidades. Y hospitales, cabildos, acueductos y caminos, también. Y fortificaciones para cuidar todo ello. Encima esos peores le enseñaron a los nativos a hacer lo mismo: educar, construir, administrar, evangelizar, escribir poemas y hasta dar la sangre por Dios y por el prójimo. Y nativos y españoles crearon la base del derecho moderno con las Leyes de Indias. Y con S.M.C. Felipe II aparecieron las leyes de protección al trabajador. Y el sentido de justicia. Y también arribaron unos intolerantes que les sacaron a las tribus más sanguinarias, las costumbres de practicar el canibalismo y los sacrificios humanos con los más débiles y desposeídos. Y llegaron los que liberaron a numerosos indios de la esclavitud que le imponían otras tribus más poderosas y desalmadas. Sí, ¡llegó lo peor de Castilla, León, Galicia, Andalucía, La Mancha, Extremadura, Navarra, Alicante, Asturias, Aragón, Murcia, Cataluña y de cada rincón de la península y… !!!! Gracias España por eso, por traernos solo lo peor !!!!

viernes, 30 de octubre de 2015

SOBRE EL DEBATE INDEPENDENTISTA ENTRE NACIONALISTAS ARGENTINOS

Creo que hay una errónea interpretación entre algunos compatriotas, de lo que decimos tanto el dr. Julio Gonzalez, como yo y varios investigadores más, quienes con todo lo que hemos testimoniado en defensa de la Argentina, y que además pertenecemos a familias con sangre expuesta por la patria desde el virreinato hasta Malvinas, y por eso, no podemos ser puestos en tela de juicio respecto a nuestro patriotismo.
Nunca dije que debemos golpear el Palacio de la Zarzuela como aquellos políticos que golpeaban cuarteles, por no saber encontrar soluciones, sino tener clara cuál es nuestra civilización, con lengua y religión compartida en todo el continente, que son los elementos que conforman nuestra tradición. Defiendo una civilización, no una pieza de arqueología.

lunes, 26 de octubre de 2015

ALERTA ANTE EL SECESIONISMO INDÍGENA EN LA PATAGONIA

ACLARANDO TANTOS por Patricio Lons

Los estados, a lo largo de los siglos, se han formado por el lento discurrir de la historia donde diversas naciones formaron un mismo estado, incluso en tiempos modernos. Francia es la unión de ocho culturas, Alemania es la unión de varios ducados, reinos y principados. En Italia y España se unieron de igual forma. Y se mantienen unidos con un objetivo en común, ni los vascos franceses son separatistas, ese es un problema de algunos de sus primos de España, ni los bretones pretenden hoy separarse de Francia. La Hispanoamérica que hoy vemos fracturada en veinte estados, fue una sola potencia que llegaba desde el linde con el actual Canadá, hasta la Patagonia y desde Dos Sicilias hasta Filipinas.

sábado, 24 de octubre de 2015

TEORÍA DEL SALCHICHÓN o "Como nos pueden seguir disgregando"

Esta teoría de curioso nombre,  que suelen utilizar y nombrar los politólogos especialistas en relaciones internacionales, se convirtió en práctica habitual sobre nosotros, desde que nos dejamos llevar por los ingleses, allá por 1810.

viernes, 23 de octubre de 2015

OLAS Y BRISAS, AIRES Y MARES DE UN 12 DE OCTUBRE

Allí se lanzaron gigantes de España, hijos de Castilla, ya hace 522 años, cumpliendo su palabra dada  a sus católicas majestades y venciendo al temor coloso que se esconde en lo desconocido.